¿Habrá ‘Súper El Niño’ en 2026? SMN Advierte sobre Efectos en México de Fenómeno Meteorológico
Author
Elisa de Gortari
Date Published

Existe un 61% de probabilidades de que en 2026 regrese El Niño, según funcionarios meteorológicos de México y de Estados Unidos. Te explicamos qué es este fenómeno meteorológico y qué repercusión tendría en el clima de nuestro país.
- El Niño se produce por el incremento cíclico en las temperaturas del océano Pacífico, lo que modifica los patrones de lluvia alrededor del mundo.
- En México, El Niño es asociado con veranos secos y calurosos, así como una mayor cantidad de frentes fríos y lluvias durante el invierno.
¿Qué es El Niño y por qué afecta al clima?
Para entender el fenómeno de El Niño, lo primero que debemos tener claro es que las condiciones climáticas del planeta no son fijas. Por el contrario, el clima de la Tierra es un sistema dinámico. El término puede sonar intimidante, pero en realidad es sumamente sencillo: el clima cambia con el tiempo.
Nuestro propio cuerpo es un sistema dinámico que cambia desde la infancia hasta la vejez, sin que deje de ser el mismo. Esta situación se repite con el clima, que varía y muta con los años y los siglos dentro de una misma región.
Pero algunos cambios se pueden anticipar de forma más sencilla que otros. Esto lo saben bien los pescadores de la costa de Perú, quienes habían notado desde hace mucho tiempo que en ocasiones, cerca de la Navidad, el mar estaba más caliente de lo normal.
Para Perú y todo el hemisferio sur, el verano comienza en diciembre y este incremento en la temperatura traía consigo menos lluvias. Debido a la cercanía con la Navidad, el fenómeno fue bautizado como El Niño.
unknown nodeCon los años, los meteorólogos comprobaron que los pescadores peruanos tenían razón: cada cierto tiempo las aguas del Pacífico se calientan, pero descubrieron que el fenómeno no era regional, sino global.
Al respecto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) explica que El Niño es un fenómeno climático natural, donde las aguas del Pacífico central y oriental sufren calentamiento anómalo.
La subida en la temperatura provoca cambios en las pautas meteorológicas en todo el mundo. Mientras que algunas zonas atraviesan sequías, otras padecen mayores lluvias. No es solo en México o en el continente americano: El Niño modifica los patrones de lluvias en todo el globo.
En promedio, El Niño, cuyo nombre técnico es El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), ocurre entre cada dos y siete años y dura entre 9 y 12 meses. Tiene, además, una contraparte llamada La Niña, donde las temperaturas disminuyen en el Pacífico.
El Niño es un riesgo para la alimentación del mundo
Alguien podría preguntarse cuál es el interés de la FAO en el estudio de El Niño. La respuesta es simple: este fenómeno afecta la alimentación alrededor del mundo. Al respecto, la organización explica:
“Los peligros climáticos provocados por El Niño presentan riesgos elevados para la seguridad alimentaria. Al perturbar los regímenes de precipitaciones y de temperaturas, puede repercutir seriamente en la agricultura y los medios de vida rurales”.
Un gran sector de la agricultura a nivel mundial depende de las lluvias para asegurar sus cosechas. Un año con malas precipitaciones puede poner en riesgo la seguridad alimentaria de comunidades enteras.
En el caso de la zona septentrional de Sudamérica, El Niño genera precipitaciones por debajo de la media entre junio de un año hasta mayo del siguiente.
Advierten por posible surgimiento de El Niño en 2026, ¿cómo afecta a México?
En el caso de México, El Niño tiene un efecto doble: algunas regiones del país enfrentan mayores sequías durante el verano y otras, especialmente en el norte, padecen lluvias más fuertes en el invierno.
Ahora, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ha emitido un informe donde advierte sobre la posible formación de El Niño en 2026. Al respecto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha señalado que este fenómeno podría aparecer entre mayo y julio, con un 61% de probabilidades.
Contrario a lo que se ha mencionado en redes sociales, ninguna de las dos agencias meteorológicas ha mencionado la formación de un “Súper El Niño”. Pero el riesgo que implica este fenómeno no amerita adjetivos adicionales.
No obstante, la NOAA sí señala que hasta el momento no hay condiciones para la versión más intensa de este fenómeno, donde las aguas suben más de dos grados centígrados:
“La posibilidad de El Niño muy fuerte depende grandemente de la continuación de las anomalías de los vientos del oeste a través del Pacífico ecuatorial hasta los meses de verano del hemisferio norte, lo cual no es seguro”.
unknown nodeAl respecto, el investigador Christian Domínguez Sarmiento, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, ha detallado en la Revista de la Universidad Nacional:
“Cuando la fase de El Niño está presente y es invierno, muchos frentes fríos entran al territorio. En consecuencia, las temperaturas suelen descender más de lo habitual y tiende a llover más en el norte de México”.
En cambio, el centro del país padece temporadas más secas ante la falta de lluvia. En el anverso de este fenómeno, La Niña, los inviernos son menos intensos, pero pueden presentarse mayores incendios forestales en el norte, pero el sur del país puede sufrir mayor actividad ciclónica:
“Bajo los efectos de La Niña sucede lo contrario: los inviernos suelen ser menos fríos y lluviosos. Estas condiciones de sequía pueden propagarse desde el norte hacia el centro del país e incluso hasta el sur, ocasionando incendios, olas de calor y mala calidad del aire”.
unknown node